Ensayo · Causas
Cáncer de mama: prevenir es cuidar; detectar es una nueva oportunidad de vivir
Las cifras nos convocan a actuar. Tres reflexiones sobre prevención, detección oportuna y acompañamiento.
Hoy quiero hablarles de un tema que nos toca atender como sociedad, comprender en familia y, especialmente, reflexionar como seres humanos: el cáncer de mama.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2024 se diagnosticaron aproximadamente 2.4 millones de casos de cáncer de mama en el mundo, de los cuales 694 mil personas fallecieron por esta enfermedad. El cáncer de mama continúa siendo uno de los principales desafíos de salud para las mujeres a nivel mundial.
En México, de acuerdo con el INEGI, durante 2024 se registraron un total de 8,451 defunciones por cáncer de mama, de las cuales el 99.2% correspondieron a mujeres. La tasa de defunción fue de 18.7 muertes por cada 100 mil mujeres con edad promedio superior a los 20 años.
Estas cifras nos recuerdan que no estamos hablando solamente de estadísticas: estamos hablando de madres, hijas, hermanas, amigas y compañeras, además de hombres, porque este tipo de cáncer no es privativo de nuestro género.
Ahora bien, si acercamos la mirada a Jalisco, durante 2024 se registraron 646 defunciones de mujeres por tumor maligno en mama. En ese sentido, la Secretaría de Salud Jalisco reportó para ese año una tasa de mortalidad de 24.04 por cada 100 mil mujeres de más de 25 años de edad.
Detrás de cada cifra hay una historia. Detrás de cada diagnóstico hay una persona que merece atención, esperanza y acompañamiento. Ante esta realidad, en donde las cifras nos convocan a actuar y sumar esfuerzos en conjunto, quiero compartir tres Reflexiones con Propósito:
Reflexiones con Propósito
La prevención y el conocimiento. Conocer nuestro cuerpo, identificar sus cambios y acudir oportunamente con profesionales de la salud puede marcar una diferencia. Cuidarnos debe formar parte de nuestra vida cotidiana.
La detección oportuna. Detectar el cáncer en etapas tempranas puede mejorar las posibilidades de un tratamiento exitoso. Por eso, las revisiones médicas y los estudios que correspondan a cada persona y a su edad son fundamentales.
Acompañarnos y generar conciencia. El cáncer no afecta, únicamente, a quien recibe un diagnóstico; también impacta a las familias, sus amistades y el entorno. Hablar del tema, eliminar miedos y prejuicios y acompañar a quienes atraviesan esta enfermedad también es una forma de cuidar.
Como líder de Grupo Collins, una compañía dedicada a la salud y el bienestar, creo firmemente que las organizaciones y los ecosistemas empresariales y sociales tenemos una responsabilidad que va más allá de nuestros resultados: la oportunidad de construir una cultura donde la promoción de la salud, la prevención y el acceso a la información tienen que ser una prioridad.
Que este tema no sea exclusivo de conciencia durante el mes de octubre. Hagamos de la prevención un hábito, de la información una herramienta y de la solidaridad nuestro estilo de vida. Cuidar de nuestra gente es construir nuestro futuro; necesitamos restaurar nuestro sentido humanista que tanto hemos ausentado de nuestra esencia.